El salario mínimo, más allá del empleo: renta, consumo y economía local

¿Qué ocurre con cada euro adicional que llega a los trabajadores con salarios bajos? La subida del salario mínimo de 2019 en España permite seguir su rastro en hogares y comercios.

RECIENTESNOVIEMBRE 2026HÉCTOR SALAIGNACIO GONZÁLEZPEDRO TRIVÍN

Ignacio González, Héctor Sala y Pedro Trivín

11/5/20267 min read

El salario mínimo, más allá del empleo: renta, consumo y economía local

¿Qué ocurre con cada euro adicional que llega a los trabajadores con salarios bajos? La subida del salario mínimo de 2019 en España permite seguir su rastro en hogares y comercios.

04/11/2026 · 6 min de lectura

El debate sobre el salario mínimo se ha centrado tradicionalmente en sus efectos sobre el empleo, una cuestión central pero que no recoge plenamente el impacto de esta política sobre la economía. ¿Qué sucede con el consumo de las familias que ven aumentar su salario? ¿Cómo afecta el salario mínimo a las economías locales? Estudiar el consumo supone desplazar la atención desde las posibles consecuencias no deseadas del salario mínimo, fiel a la tradicional preocupación de los economistas por este tipo de efectos, hacia uno de sus objetivos fundamentales: mejorar el nivel de vida de los trabajadores. Cómo y en qué medida se alcanza ese objetivo es una cuestión empírica relevante en sí misma que, sin embargo, a menudo los economistas hemos dado por sentada.

¿Por qué es interesante poner el foco en el consumo? Hay al menos dos buenas razones. Primero, porque nos permite entender cuánto alivio financiero supone realmente el aumento del salario mínimo para quienes se benefician de él. Esto podemos verlo tanto en la parte del ingreso adicional que destinan al consumo como en el tipo de bienes y servicios que consumen. Segundo, porque si estos hogares gastan una parte importante del ingreso adicional, como suele ocurrir entre los hogares de bajos ingresos, los efectos del salario mínimo pueden propagarse más allá del hogar y generar actividad económica, especialmente allí donde los hogares de bajos ingresos tienden a concentrarse geográficamente. En otras palabras, al igual que muchas políticas fiscales, el salario mínimo podría tener su propio efecto multiplicador sobre la economía local.

En esta entrada resumimos los principales resultados de nuestro trabajo sobre los efectos en el consumo del notable aumento del salario mínimo que tuvo lugar en España en 2019, publicado recientemente en el Journal of Public Economics.

REFORMA Y DATOS

En enero de 2019, el salario mínimo español aumentó un 22,3 % (de 858,55 a 1.050 euros mensuales), un aumento excepcional tanto en términos históricos como en comparación con otros países europeos, tras años de relativo estancamiento a raíz de la crisis financiera. Además, se produjo en un contexto de inflación muy baja (1,2 % en 2018 y 0,7 % en 2019), de modo que casi todo el aumento se tradujo en poder adquisitivo real.

El punto de partida de nuestra estrategia empírica es sencillo: el aumento del salario mínimo tuvo una incidencia muy distinta de unos municipios a otros, porque la proporción de trabajadores afectados por este tipo de reforma varía considerablemente entre municipios.

A partir de la muestra de declaraciones del IRPF del Instituto de Estudios Fiscales, calculamos qué porcentaje de la población en edad de trabajar de cada municipio tenía en 2018 ingresos inferiores al nuevo mínimo. Después comparamos cómo evolucionó el gasto, antes y después de la reforma, en los municipios más y menos expuestos.

Para medir ese gasto contamos con millones de transacciones mensuales anonimizadas de tarjetas y TPV cedidas por Banc Sabadell, procedentes de cerca de 2.000 municipios que, en conjunto, concentran aproximadamente el 78 % de la población española. Además de ofrecer una fotografía muy detallada del consumo local, estos datos permiten superar algunas de las limitaciones de las encuestas de gasto, utilizadas habitualmente para estudiar el consumo, como los problemas de recuerdo y de no respuesta, que tienden a ser más pronunciados entre los hogares de renta baja.

RESULTADOS

Nuestro principal resultado es que los habitantes de los municipios más expuestos a la reforma aumentaron su consumo aproximadamente un 4,5 % más que los menos expuestos. El efecto aparece de inmediato, se mantiene durante el resto del año y no viene precedido de diferencias en las tendencias previas (figura 1). Además, encontramos resultados similares cuando utilizamos distintas especificaciones y formas de medir la exposición a la reforma.

FIGURA 1: event study del consumo — efecto sobre el consumo per cápita municipal, coeficientes por trimestre, 2018–2019

Pero quizá lo más novedoso del análisis no sea cuánto aumentó el consumo total, sino qué tipos de consumo aumentaron. El aumento parece que se concentró en bienes y servicios que podríamos considerar discrecionales o no esenciales. Por ejemplo, el gasto en electrónica aumentó un 20,2 %, el destinado a actividades de ocio un 11,7 % y el realizado en restaurantes y hoteles un 8,7 % (figura 2).

¿Cómo podemos interpretar este cambio en la composición del consumo? Los resultados sugieren que los trabajadores afectados pudieron ampliar sus posibilidades de consumo y acceder a bienes y servicios que antes quedaban fuera de su alcance. El patrón contrasta con el observado en otros países, donde se han encontrado aumentos importantes en bienes y servicios esenciales, como alimentación, educación o salud. La magnitud de la reforma y algunas particularidades del contexto español, como el peso y la calidad de la provisión pública en educación y sanidad, podrían explicar estas diferencias.

Figura 2: composición del consumo — efecto de la reforma por categoría de gasto

Los datos de tarjetas y TPV miden el gasto que tiene lugar en un municipio, independientemente de quién lo realice. Nos permiten, por tanto, estudiar cómo cambia el consumo agregado en los municipios más afectados por la reforma, pero no saber cómo cambia el consumo de los hogares que recibieron directamente el aumento salarial. Esta distinción es importante: para entender hasta qué punto el aumento del salario mínimo alivió las restricciones económicas de estos hogares, necesitamos observar su consumo directamente. Para ello, usamos la Encuesta de Presupuestos Familiares del INE, que además tiene la ventaja de incluir el gasto realizado en efectivo.

Cuando usamos los datos de hogares, los resultados vuelven a mostrar una respuesta importante del consumo: los hogares afectados por la reforma lo aumentaron un 10,2 %, con una reorientación similar hacia el gasto discrecional. Además, estimamos una propensión marginal al consumo de 0,80. Dicho de otro modo, los hogares gastaron en media ocho de cada diez euros adicionales que recibieron, un resultado en línea con lo que la literatura encuentra para hogares de bajos ingresos.

La ventaja de contar con datos municipales y de hogares es que podemos combinarlos para estimar multiplicadores locales. Lo que observamos es que el aumento del consumo municipal es mayor de lo que explicaría únicamente el gasto de los hogares afectados. Mediante un cálculo aproximado, obtenemos un multiplicador local de entre 2,1 y 2,5, por encima del rango de 1,5 a 2 estimado habitualmente en la literatura de política fiscal.

Aunque se trata de un cálculo aproximado, hay varias razones que podrían explicar un multiplicador elevado. El aumento de renta llega directamente a hogares con una alta propensión a consumir y geográficamente concentrados. Además, al tratarse de un aumento salarial, los hogares pueden percibirlo como permanente y aumentar su gasto incluso antes de recibir el ingreso adicional, recurriendo al crédito ante la expectativa de mayores ingresos futuros.

¿QUIÉN PAGÓ LA FACTURA DE LA REFORMA?

Si los salarios subieron, ¿quién absorbió el mayor coste laboral? Dos posibles mecanismos de ajuste, el aumento de precios y la reducción del empleo, no parecen haber desempeñado un papel importante a corto plazo. Por un lado, los resultados son muy similares cuando medimos el consumo en términos nominales o reales. Por otro, usando datos del Observatorio de Márgenes Empresariales, tampoco encontramos aumentos de precios en los sectores más expuestos a la reforma. Del mismo modo, las tasas de desempleo local no aumentaron. Si acaso, el empleo creció modestamente en los municipios más afectados.

Ello no significa que las empresas no se ajustaran. Usando datos de la Central de Balances Integrada del Banco de España, observamos que, en los sectores más expuestos, el valor añadido y los beneficios agregados se mantuvieron estables, mientras que el número de empresas cayó un 1,7 % y el de trabajadores un 3 %, con salarios medios un 2,7 % más altos. Producir lo mismo con menos trabajadores se tradujo en un aumento de la productividad por trabajador del 2 %.

Una posible interpretación, consistente con evidencia reciente para Estados Unidos, es que la reforma provocó una reasignación de la actividad: algunas empresas menos productivas salieron del mercado, mientras que las más eficientes pudieron absorber el aumento salarial sin necesidad de subir precios.

CONCLUSIONES

En conjunto, estos resultados sugieren que, en el caso del aumento del salario mínimo de 2019 en España, centrarse únicamente en la respuesta directa del empleo ofrece una visión incompleta de sus efectos. Los hogares afectados consumieron la mayor parte de su renta adicional, ampliando de forma inmediata sus oportunidades de consumo y generando, a su vez, un efecto multiplicador sobre la actividad económica local. Y todo ello, al menos en el corto plazo, sin las pérdidas de empleo ni los aumentos de precios que tradicionalmente se han asociado a las subidas del salario mínimo.

Esto no significa que la subida no generase ajustes en otros márgenes. Lo que observamos con los datos de la Central de Balances son indicios de una posible reasignación de la actividad hacia empresas más productivas. En cualquier caso, nuestro análisis termina en 2019. Entender mejor estos mecanismos de ajuste y sus costes en el caso español y más allá del corto plazo queda abierto para futuras investigaciones.

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