Rankings universitarios globales: ¿Qué miden? ¿Cómo sale España en la foto?

Una universidad puede caer más de 200 puestos en una clasificación por el cambio de un solo indicador. ¿Hasta qué punto estos rankings reflejan realmente la calidad de las universidades españolas?

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Julio del Corral

11/3/20268 min read

Rankings universitarios globales: ¿Qué miden? ¿Cómo sale España en la foto?

Una universidad puede caer más de 200 puestos en una clasificación por el cambio de un solo indicador. ¿Hasta qué punto estos rankings reflejan realmente la calidad de las universidades españolas?

03/11/2026 · 8 min de lectura

La era de los rankings universitarios globales comienza en 2003 con la publicación de la primera edición del ARWU (Academic Ranking of World Universities) también conocido como Ranking de Shanghái, al ser elaborado en sus comienzos por la Universidad Jiao Tong de Shanghái. En esa edición aparecían 500 universidades clasificadas siendo tan sólo 8 de China (sí, 8), mientras que había 13 españolas. En el ranking de 2026 aparecen 235 de China por 30 de España. En estos 25 años el mundo ha cambiado mucho, pero China ha cambiado mucho más.

El origen del ARWU se remonta a los años 90, cuando el gobierno chino quería mejorar el nivel de su educación superior. Para saber cómo de lejos estaban sus universidades de aquellas de élite mundial diseñaron este ranking, con el objetivo principal de que les sirviese de herramienta de planificación estratégica. En 2009 el ranking pasa a publicarse por Shanghai Ranking Consultancy siendo esta una organización privada e independiente de la universidad de origen.

En 2004 la revista Times Higher Education (THE) y la consultora Quacquarelli Symonds (QS) comienzan a publicar otro ranking universitario global de forma conjunta. Aunque la unión duró unos pocos años, pues desde 2010 publican el ranking por separado. Desde entonces estos tres rankings: ARWU, THE y QS son sin duda los más influyentes a nivel mundial.

ASPECTOS DESEABLES EN UN RANKING

Si uno se pone a pensar unos minutos en aspectos deseables que debería tener un ranking global de universidades es probable que llegue a estos tres:

  • Las universidades no deberían participar en el proceso, es decir, los datos que se usen para construir el ranking no deberían ser proporcionados por las propias universidades.

  • El ranking debería basarse en criterios objetivos y, por tanto, debería poder ser replicado.

  • Pequeños cambios en los datos de las universidades no deberían suponer un cambio importante en la posición.

Pues bien, ninguno de los tres rankings mencionados cumple simultáneamente los tres criterios. Tanto QS como THE se basan, en buena medida, en información suministrada por las propias universidades y en encuestas de reputación. Esto hace imposible replicar sus resultados a partir de indicadores públicos.

Por su parte, ARWU presenta una elevada sensibilidad en la zona baja del ranking. Por ejemplo, pasar de no tener ningún artículo en Nature o Science, o de no contar con ningún investigador altamente citado a tener solo uno, puede suponer un salto de cerca de 200 posiciones. En la parte alta del ranking, en cambio, la sensibilidad a pequeños cambios es mucho menor.

¿QUÉ MIDEN LOS RANKINGS GLOBALES DE UNIVERSIDADES?

Los rankings miden esencialmente lo que se puede medir de forma objetiva, que es la investigación. Además, intentan incluir alguna medida para las otras misiones de las universidades como son la docencia y la transferencia.

ARWU

ARWU tiene seis indicadores: Alumni, Premios, Investigadores altamente citados, Artículos de Nature y Science, Publicaciones en Web of Science (WOS), Rendimiento per cápita. Alumni mide los estudiantes de una institución que llegaron a ganar un premio Nobel o medalla Fields. En España la única universidad que logra puntuar en este indicador es la universidad Complutense gracias a que Vargas Llosa cursó en ella estudios de posgtrado. Premios mide lo mismo que Alumni pero para el profesorado de la universidad. En este indicador ninguna universidad española logra puntuar.

En noviembre Clarivate proporciona el listado de los Highly Cited Researchers (HCR) de cada año, y es en este momento donde se puede predecir las universidades que van a tener subidas o bajadas relevantes en el ranking ARWU que aparecerá el 15 de agosto. Por poner un ejemplo de cómo un caso concreto modifica un ranking para una universidad: Carlos López-Otín figuraba en el listado HCR en 2024, pero no en 2025. La Universidad de Oviedo no contaba con ninguno más y el resultado es que en la edición de 2025 figuraba en el puesto 652, mientras que en la de 2026 está en la posición 872. Una caída de más de 200 posiciones que casi se explica por pasar de un HCR a ninguno.

Publicaciones en Web of Science (WOS) mide el número de artículos en WOS sin tener en cuenta ninguna diferencia en calidad entre ellos. Lo que sí tiene en cuenta es que como en Ciencias Sociales se publica menos, le dan un peso del doble a cada artículo publicado en esa área. Este es un indicador que depende en gran medida del tamaño de la universidad. Artículos en Nature y Science mide el número de artículos publicados en estas dos revistas diferenciando el tipo de autoría: autor de correspondencia, primer autor, segundo autor, y otros autores.

En resumen, la metodología ARWU puede resultar razonable para comparar universidades digamos en el top 100. Pero cuando se usan los mismos indicadores para comparar universidades cercanas al top 1000 no resulta tan razonable, pues como hemos visto un pequeño cambio puede suponer un gran cambio en la clasificación. Un aspecto importante es que la metodología no ha sufrido variaciones desde 2004 que se incorporó el indicador Alumni, que no se había usado en la primera edición de 2003 (para conocer más detalles ver este trabajo de Domingo Docampo).

THE

La metodología del ranking THE sí que ha sufrido variaciones relevantes, aunque su esencia sigue siendo la misma. Es un ranking que se basa de forma importante en encuestas realizadas a expertos, otra parte se basa en datos bibliométricos y por último algunos indicadores se basan en información enviada por las propias universidades. Desde 2011 hasta 2023 usaban cinco pilares: Docencia, Investigación, Citas, Ingresos de la Industria, e Internacionalización. De estos cinco pilares, el único con datos objetivos y sin ser reportados por las universidades era el pilar de Citas. Como puede verse en esta entrada del blog universidad.si, el listado de universidades ordenado según Citas sólo muestra a Stanford y al MIT entre las 20 primeras de las universidades que uno esperaría encontrar ahí. La pregunta era obvia: si el único indicador objetivo y verificable era dudoso, ¿por qué no dudar del ranking por completo?

De ahí que decidiese cambiar desde la edición de 2024 a cinco pilares: Docencia, Entorno de Investigación, Calidad de la Investigación, Industria, e Internacionalización. También hizo otro cambio. Hasta 2023 el pilar de Citas estaba compuesto por un solo indicador, así que dado que THE reporta el valor de cada pilar de las universidades era posible obtener el valor de dicho indicador. Desde 2024 todos los pilares están formados al menos por dos indicadores, así que no resulta posible obtener el valor de un indicador en concreto. La encuesta que realizan a expertos (yo he sido uno de ellos en varias ediciones) tiene un peso del 33 %: 15 % en docencia y 18 % en Entorno de Investigación. Y ahora que no me lee nadie: no me parece que sea precisamente una forma ideal para comparar universidades entre sí.

QS

Es un ranking similar al de THE, pues no hay que olvidarse que durante años publicaron el ranking de forma compartida. También de forma análoga a THE sufrió una modificación importante en 2024 para introducir indicadores de sostenibilidad, resultados de empleabilidad y red de investigación internacional.

En la actualidad cuenta con cinco pilares, usando la misma terminología que THE. A diferencia de este, QS sí que publica el valor de cada indicador. A la encuesta a expertos de la academia se le añade otra encuesta a empleadores. Entre las dos encuestas suman el 45% del peso del ranking.

¿CÓMO SALE ESPAÑA EN LA FOTO?

Pues como buen economista mi respuesta no puede ser otra que DEPENDE. Si se mira a las posiciones altas, España sale muy mal en la foto, independientemente del ranking que se use y el listón que se establezca para delimitar a las mejores: 50, 100, 150, 200. Da igual, España sale muy mal en la foto, y siempre ha sido así. Por ejemplo, en la primera edición de ARWU (2003) no había ninguna universidad española entre las 150 primeras.

En ARWU, hasta 18 países tienen al menos una universidad Top 100, por ninguna española en ninguno de los tres rankings. En el ranking más favorable, tres universidades en el Top 200 parecen muy poco para un país como España que figura en el puesto 12 del mundo en PIB (valores corrientes en dólares americanos, 2025, Banco Mundial).

En cambio, si la referencia son las 1.000 mejores, cambia mucho la foto. En ARWU hay 30, siendo el sexto país con más universidades en el Top 1000. En QS hay 29 universidades españolas en dicho nivel; y en THE hay 26. Son cifras buenas, aunque es cierto que en los tres se está produciendo un retroceso, fácil de explicar: si China sube el resto del mundo baja, y España forma parte del resto del mundo. (Aquí puede verse un análisis de los cambios entre ARWU 2018 y ARWU 2025).

Entonces, la respuesta a la pregunta de cómo sale España en la foto es claramente DEPENDE. España lo hace mal, muy mal produciendo universidades de élite mundial; pero sí que lo hace bien produciendo buenas universidades, la mayoría públicas por cierto.

PERAS Y MANZANAS

Los rankings globales asumen que se puede comparar sin ningún problema las universidades entre sí. Pero las universidades pueden ser muy diferentes: tamaño, públicas vs. privadas; con hospital universitario vs. sin hospital universitario; orientación a las Ciencias Sociales vs. orientación a las Ciencias; incluso hay universidades tan especializadas como la German Sport University Cologne que está focalizada en deporte. Así, en muchas ocasiones la comparación entre universidades puede no ser adecuada o incluso injusta para algunas universidades.

Un caso paradigmático en España es la Universidad Carlos III de Madrid, que aparecía en ARWU en 2025 en el rango 901-1000, pero que desapareció del ranking en 2026. Sin embargo, en los rankings por área aparece en el propio ARWU de área entre las 150 mejores universidades en Matemáticas y Economía.

Por tanto, es conveniente no sólo quedarse con la foto del ranking global sino mirar también los de área que todos los principales rankings proporcionan. ARWU en su Global Ranking of Academic Subjects clasifica a 57 áreas divididas en cinco campos, THE en su ranking por áreas clasifica a 11 áreas, mientras que QS clasifica a 55 áreas agrupados en cinco campos.

NI-NI

Para concluir voy a asumir mías las palabras que escuché hace no mucho a Paco Sáez, vicerrector de Economía y Planificación Estratégica de la Universidad de Castilla-La Mancha: "con los rankings universitarios globales hay que tener una actitud nini. NI asumir que son la verdad única e indiscutible, NI no mirar hacia ellos, pues cuentan cosas interesantes, aunque no siempre nos gusten".

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